EH BILDU: HISTORIAN GUTXI

Hildakoen Monumentua. Wikipedia

Aurreko maiatzaren 13an, EH Bilduk prentsaurrekoa egin zuen Rodezno Kontearen plazako Hildakoen Monumentuaren aurrean.  Adolfo Araiz, Nafarroako presidentegaia, foru gobernuei diktadura garaian desagertutako 1.200 nafarren familien alde “ezer gutxi” egin izana leporatu zien.

Beste aldetik, Iruñako alkategaia den Joseba Asironek Monumentuaren erabilera erabakiko duten eztabaida parte hartzailea eta nazioarteko ideia lehiaketa proposatu zituen, etorkizunean “pakea, oroimena, justizia eta erreparazioa”ren alde lan egiteko erabiliko dela argi utziz.

Hortaz gain, Asiron “egiaren batzorde” bat eratzeaz mintzatu zen. Hau oroimen kontuetan legearen betetzeaz arduratuko litzateke. Hilobien mapa egiten jarraitzeaz gain, ahal den neurrian testigantzak jasotzeaz eta Iruñako kaleetatik frankismoaren edozein sinbolo ezabatzeaz aritu zen ere alkategaia.

Honen guztiaren aurrean, zera galdetu nahi genieke EH Bilduko ordezkariei: Euskal Herriko euskaltegi zaharrenaren kasuan, oroimen historikoaren legea betetzeko asmorik al duzue? Comedias kaleko Arturo Campion euskaltegiaz ari gara. Euskaltzale ospetsu honek, Donostiako bere etxean zegoela, altxatuen alde agertu zen. Honela hitz egiten zuen Campionek Diario de Navarran 1936ko irailaren 14an plazaratu zuen gutunan:

tengo el gusto de hacer constar que, liberada esta ciudad de la tiranía roja, quiero manifestar, a la vez que mi protesta más enérgica por el incalificable proceder del nacionalismo vasco, mi adhesión inquebrantable a la Junta Nacional de Burgos“.

Eta zer egingo dute Ermitagaina auzoko Jose Maria Iribarren ikastetxe publikoarekin? Idazle tuterarra -Canpion bezala, Euskaltzaindiako urgazlea izan zena- Emilio Mola jeneralaren idazkaria izan baitzen. Ezaguna den bezala, Mola 1936ko altxamenduaren antolatzaile nagusietako bat izan zen eta Monumentuan lurperatuta dago.

Beste horrenbeste esan genezake EAJ eta bere sinboloei buruz. Zer irudikatzen dute? Ezin dugu ahaztu Napar Buru Batzarrak ondoko oharra helarazi ziola gobernadore zibilari (1936ko uztailak 23 Diario de Navarran agertu zen):

El Partido Nacionalista Vasco de Navarra hace pública declaración de que, dada su ideología fervientemente católica y fuerista, no se ha unido ni se une al Gobierno en la lucha actual, declinando en sus autores toda responsabilidad que se derive de la declaración de adhesión al Gobierno aparecida en la prensa, sobre la que podemos asegurar que no ha sido tomada por la Autoridad Suprema del Partido. Pamplona, 20 julio de 1936

Gainera, justua litzateke ere Errepublikaren biktimak aipatzea. Horrela egin zuen Manuel Irujok, Lizarran sortutako EAJko politikariak. Errepublika Espainiarraren justizia ministroa zela, 1937ko urtarrilan, Ministro-kontseiluan aurkeztutako “memorandum”ean Errepublika egiazko sistema faxista bat bezala jokatzen zuela salatu zuen (ikusi lotura).

EH Bildu: historian gutxi.

EZKABAKO PRESOEN ZORION-GUTUNAK OLAETXEA GOTZAIARI

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Presoek Olaetxeari bidalitako zorion-gutuna Argazkia: Archivalencia

 

Aurreko sarreran (Olaetxeak Frankori bidalitako gutun pertsonala), gotorlekuko presoen askatasuna eskatzeko Olaetxea gotzaiak Frankori bidalitako gutun pertsonalaz mintzatu ginen. Presoek, bestetik, hainbat zorion-gutun bidali zizkioten gotzaiari, ondokoa bezala:

En el día de la Natividad del Nuestro Señor Jesucristo Año de 1940 y en el día de la Circuncisión del señor Año de 1941 los reclusos de la Prisión Fortaleza de San Cristóbal elevan al Ilustrísimo Señor Obispo de Pamplona Don Marcelino Olaechea el siguiente mensaje:

Ilustrísimo Señor: Dos mil hombres, que viven, sufren y esperan entre los muros de esta Prisión, y que al correr de los años de cautiverio recibieron de Vuestra Ilustrísima tanta ayuda moral y material —tanto consuelo y tanto socorro— felicitan a Vuestra Ilustrísima de todo corazón, en estos días solemnes y hacen las más fervientes votos para que Dios conceda a Vuestra Ilustrísima cuantas gracias, venturas y alegrías merece Vuestra Ilustrísima.

Los reclusos del Fuerte de San Cristóbal felicitan las Pascuas a Su Ilustrísima. En estos pliegos de firmas va a S. Ilma, además de una felicitación, el cristalizar de un profundo agradecimiento en unos corazones sencillos.

Muchos de los firmantes hace muy poco que han aprendido a escribir. Y el detalle tal vez más encantador es esa página, a primera vista desordenada, de los reclusos de la 4.ª Brigada. Al solicitar de ellos unas firmas se volcaron todos sin hacer caso al decirles que solamente bastaba con seis en representación de los demás y llenaron el pliego sin dejar sitio ni para el epígrafe.

Sirva este testimonio de gratitud para que S. Illma. continúe teniendo a estos reclusos en lugar predilecto de su corazón.

(Vicente Cárcel Ortí, Caídos, víctimas y mártires, Espasa, Madrid, 2008, 364. orr.)

Jarraituko du…

OLAETXEAK FRANKORI BIDALITAKO GUTUN PERTSONALA

Sin título

Preso baten zorion-gutuna Olaetxeari Argazkia: Archivalencia

Ezkabako presoek Olaetxea gotzaiari bidalitako esker oneko gutunaz hitz egin eta gero, On Marzelinok, preso politikoen alde mintzatuz, Frankori bidali zion gutun pertsonalaz arituko gara. Baina, ezer baino lehen, gotorlekuko kaperau bat zen Jose Maria Pascual Hermoso de Mendozak (bestea Ramon Lezaun Armendariz zen) presoen alde bitarteko izateko eskatuz gotzaiari bidalitako gutuna transkribatuko dugu:

Prisión Fortaleza de San Cristóbal. Pamplona. Servicio Religioso. 11 de diciembre de 1940.

Iltmo. Sr. Obispo de Pamplona.

Amadísimo Señor Obispos: En vista de que transcurre el tiempo sin que se vea una solución a este grave problema de los presos políticos, me tomo la libertad de hacerle unas breves observaciones acerca del mismo para que V. E. si lo estima conveniente, haga cuanto pueda en favor de tanto desgraciado.

Le voy a hablar, Sr. Obispo, con toda la fuerza que pueden dar a mis palabras la convivencia continua (V. E. lo sabe) con dos mil hombres de todas las provincias de España que consumen su vida en esta Prisión de San Cristóbal. ¡Dos mil hombres y condenados todos ellos a la pena de treinta años!

No dudo que para muchas gentes que no han visto los expedientes de estos reclusos, su pena y su prisión están justificados; mas los que conocemos sus causas y sus sentencias a través de los textos oficiales, no acabamos de comprender cómo se les puede tener a la mayoría de ellos por más tiempo en esta situación.

Cuando nuestro invicto Caudillo «queriendo liquidar las responsabilidades contraídas con ocasión de la criminal traición que para la Patria realizó el marxismo al oponerse al Alzamiento del Ejército y la Causa Nacional con el fin de alejar en lo humanamente posible desigualdades que pudieran producirse y que de hecho se han dado en numerosos casos», dio el decreto para la constitución de la «Comisión de Examen de Penas», una corriente intensa de simpatía y de fe hacia el mismo inundó durante algún tiempo los corazones de los presos y de todas sus familias. Porque, examinándose cada uno en el fuero de su conciencia —como les decía «Redención» en el editorial de este día y a tenor de lo que las copias de sus sentencias decían (sin tener en cuenta el que muchas de estas están  fundamentadas en falsas denuncias y odios personales) la mayoría de ellos creyeron que había llegado la hora de cumplirse de palabra la promesa tantas veces dada de que los que no tenían las manos manchadas en sangre nada tenían que temer.

Pero hoy, Sr. Obispo, después de once meses que hace que se dio ese Decreto, el pesimismo y la desconfianza vuelven a renacer en estos pobres presos. Porque si es verdad que las Auditorías como las de Bilbao, Burgos y Galicia principalmente, comprendieron el pensamiento del Caudillo y el alcance de su decreto, otras, v. g., Valladolid, Segovia, Salamanca, etc., no lo han comprendido. Los reclusos pertenecientes a estas provincias, nuestras desde el primer día del Glorioso Alzamiento y presos también desde esos primeros días, no saben a qué es debido el que se les retenga cuando, en virtud de ese Decreto del Caudillo, hace tiempo ya, que debieran gozar de libertad.

¿Y los conmutados de la pena de muerte? ¡Cuántos de ellos hay que si hoy fueran revisados sus expedientes se les pondría en la calle!

¿Y los ancianos… y los enfermos? Sr. Obispo, por Dios y por España, hable de este problema con el Caudillo. Estoy seguro de que la nobleza de su corazón tomará en cuenta y con agrado estas observaciones que él las desconoce porque no puede vivirlas ni llegar al fondo de las mismas. Todavía hoy los presos tienen fe en nuestro Caudillo.

Todavía pronuncian su nombre con la máxima devoción y el mayor respeto. Todavía, cuando los tuberculosos ven consumirse su vida lejos de sus seres queridos, cuando los que carecen de medios económicos se ven acosados por el hambre a causa de la escasa alimentación que se les da, cuando los desarrapados no pueden vestirse ni abrigarse,
cuando los ancianos se ven privados del cariño que a su edad corresponde, cuando los padres reciben noticias de la trágica situación porque atraviesan su mujer y sus hijitos… todavía dicen con fe: ¡Si esto lo viera y supiera el Caudillo! Por Dios y por España, Sr. Obispo intervenga en este grave problema. ¿No le parece que podían poner a todos los no están manchados en sangre en libertad atenuada y con las mismas condenas que hoy tiene, debidamente controlados, para que su conducta se fuera redimiendo para la Patria? Esté seguro de que mientras el Gobierno diera la sensación de autoridad que hoy tiene, ninguno de ellos se movería de su sitio y todos procurarían incorporarse lo antes posible en el nuevo Estado. Harían, ni más ni menos, lo que hacen los reclusos que han sido excarcelados.

Perdone este atrevimiento y sepa que lo único que me ha movido a escribirle esta carta es el deseo de que V. E. haga algo en favor de tantos desgraciados.

Suyo devotísimo y humilde capellán José M. Pascual.

Bestalde, Olaetxea gotzaiak Frankori badalitako gutunaren zirriborroa (idazmakinaz), gotzaiak berak eskuz egindako hainbat zuzenketa barne, On Marzelinoren artxibategian gordetzen da:

Pamplona, a 30 de diciembre de 1940

Excmo. Sr. D. Francisco Franco Bahamonde

Jefe del Estado Español y Generalísimo de los Ejércitos

Excmo. Señor:

Todos los días le encomiendo con fervor en la santa misa; y lo he tenido más intenso en estas fiestas de Navidad y fin de año.

Quiera Dios —como yo se lo pido— seguir asistiéndole, como hasta ahora con sus mejores gracias y darle la alegría de ver un día en su apogeo a la España grande y buena, que forma el anhelo de su vida.

Una ilusión; la de que mi carta sea leída por Vuecencia me ha movido a apartarla del sin fin de felicitaciones, que le habrán consolado en estas fiestas, porque quiere llevarle la mía un consuelo más excogido (sic) en la fuente de consuelos para otros.

Y es que con mi felicitación, Señor, va la de dos mil desgraciados, que creen en Vuecencia y en las largas horas de miseria, de dolor y desesperanza suspiran: «Ah; si el Caudillo supiera…».

Lo digo puesta la mano en el corazón, sin flor de literatura ni lisonja.

El Castillo de San Cristóbal (un tiempo fortaleza, luego prisión militar y hoy presidio común) los alberga. A él se sube por una larga y escabrosa (en la minuta dice: muy mal tenida) carretera, y en el angosto patio y las estrechas galerías, en que se hacinan, viven (los, tachado) dos mil hombres tan sin sol y sin aire, tan sin abrigo y tan sin alimento que casi una mitad se hallan enfermos, y enfermos de tuberculosis.

Hay cosas buenas arriba: unas autoridades inmejorables, una monjitas heroínas y dos ejemplares
capellanes.

Y… hay presos buenos; hay centenares de hombres (tengo la lista ante mis ojos) que ni tienen manos manchadas en sangre, ni han envenenado al pueblo; centenares de hombres que tienen revisada favorablemente su causa y esperan la ratificación del fallo (en la minuta: el turno de su expediente) para salir a la vida y al amor de los suyos.

Señor, al alborear el último día de este año, por los presos que creen en Vuecencia y le quieren, este su servidor no acierta a pedirle porque no sabe si es posible dar mayor prisa al fallo de las causas (en la minuta: se anima a pedirle una palabra a las Auditorías de la España que nunca fue roja, Valladolid, Segovia, Salamanca, Burgos…, o al ministerio del Ejército, por si es posible mayor rapidez en las tramitaciones) ni sabe si es posible un aumento en la pobre asignación diaria de los presos.

Y después de pedirle perdón de su osadía… Es tan magnánimo el corazón de Vuecencia que yo sé que me lo concede amplio (borrado).

Solo sabe que lo que sea posible entrará muy hondo en el corazón de Vuecencia y que él sabrá perdonarle la osadía de esta carta.

De Vuecencia humilde y agradecido servidor y capellán.

† Marcelino, obispo de Pamplona.

Gutun hau Valladoliden 1936ko irailaren 19an bildutako gerra-kontseilu bidez, eta 1936ko 102. auziaz, matxinada militarragatik, hogeita hamar urteko goi espetxe zigorrera kondenatutako presoei buruzkoa da; eta Medina del Campon, Gasteizen, Lugon, Burgosen, Avilan, Segovian, Salamancan, Astorgan, La Coruñan, El Ferrolen, Vigon, Tuyn, Oviedon, Pontevedran, Luarcan, Iruñan, Ponferradan, Donostian, Elgoibarren izandako beste gerra-kontseiluengatik: 1.000 preso baino gehiago, zeinetatik hilketak seik besterik ez zeuzkaten.

Preso hauek hainbat zorion-gutun bidali zizkioten gotzaiari.

(Vicente Cárcel Ortí, Caídos, víctimas y mártires, Espasa, Madrid, 2008, 361-364. orr.).

Jarraituko du…

EZKABAKO PRESOEK OLAETXEA GOTZAIARI BIDALI ZIOTEN ESKER ONEKO GUTUNA

Alfonso XII.aren Gotorlekua, San Kristobal edo Ezkaba mendian

Argazkia: Wikipedia

Atzo esan genuenez (Marzelino Olaetxea, preso politikoen defendatzailea), hurrengo sarreretan, Olaetxea gotzaiaren artxibategi pertsonaleko zenbait agiri osorik plazaratuko genituen, gure protagonistak Nafarroako preso politikoen alde egin zuena frogatze aldera.

Olaetxeak gotorlekura 1940ko irailaren 24an egin zuen bisita zela eta, Ezkaba mendiko presoek Iruñako Gotzaiari bidalitako gutunatik hasiko gara (Mensaje enviado por los reclusos de San Cristóbal al Excmo. e Ilmo. Señor Obispos de Pamplona, con ocasión de su visita a la Prisión-Fortaleza el 24 de septiembre de 1940, día de Nuestra Señora de la Merced). Honela esaten du hitzez hitz (itzulpena geurea da):

Gotzai Jauna: Jaun txit prestua, zerua ukitzeraino altua den berorren duintasunagatik eta gure garraztasuna partekatzeko eta leuntzeko guregana ekarri duen kristau apaltasunagatik, bi aldiz da txit prestua.

Gotzai Jauna: Jaun txit prestu horri adeitasunezko eta maitasunezko mezu bero bat emateko eginbeharra daukat. Eta, hala egiterakoan, neure espetxekide guztien izenean hitz egiten dut; hemen presente daudenen izenean; bularrean, bihotzaren gainean, esker oneko lore bat -arima onek esparru honen harrietatik har dezaketen bakarra- zeramatela kartzelatik atera zituztenen izenean; eta baita hildakoen izenean ere hitz egiten dut, zeinak Jainkoak askatu baitzituen eta zeinen arimei gaur gure artean egoten utziko baitzien…

Denok, bagaudenok eta bazeudenak, gizakiei egiten ahal zaien onurarik handiena egiteagatik -zoritxarran maitatu eta lagundu- Jaun txit prestu horrekin gaude zorretan.

Baina, bereziki, Jaun txit prestu horrekin eskerrak emateko ezin ihartuzko zor gozoa daukatenak zorigaiztoko HIRUGARREN BRIGADAko  lagunak dira, bizitzan zigor bikoiz baten zama bikoitzak lurperatuta baitzeuden. Jaun txit prestu horri esker, HIRUGARREN BRIGADA ez da jadanik existitzen… Inolako indar materialik mugi ezin zuen zigor bikoitzaren zama bikoitza Jaun txit prestu horren giza maitasunak, kristau-maitasunaren izpiritu indarrak, jaso du.

Honela, salbagaitzak ziruditenak salbatuak daude. Asko beraien etxeetara itzuli dira, eta oraindik hemen direnak, gainontzeko presoen baldintza berberetan, agian gertu den askapenaren ordua itxaroten dute… Halakoa da Jaun txit horrek egindako lana; gu guztiok, gaudenok eta gure artean ez daudenek, txanponez txanpon, hau da, maitasuna maitasunaren truke itzuliz besterik ezin dugu ordaindu. Maitasun horrek, lege sakratu baten moduan, ona egiteko bizitzera behartzen gaituela ahaztu gabe. Jaun txit prestu hori bizi den bezala eta, bere adibidea jarraituz, gizakiak bizi daitezela nahi duen bezala.

Hona hemen, Gotzai Jauna, jardunaldi handi honetan Jaun txit prestu horri eman behar diodan mezua; San Kristobalen bi festaburu elkartzen dituen jardunaldi honetan: Mesedeetako Ama Birjinaren eguna eta hainbeste itxaron eta desiatu den Jaun txit horren bisitarena.

Mezu honen esker on testigantza gure Kaperau Jaunei luzatu nahi eta behar diegu ere, une guztietan kontsolamendua eta babesa eman baitigute; Karitatearen alabei, borondatez gurekin gatibualdia partekatzen dutenak eta beraien pairamenarekin leuntzen dutenak; gure Zuzendari Jaunari, diziplinaren gogortasuna ontasunaren aringarriarekin anaitzen jakin izan zuelako beti; eta azkenik, Administratzaile Jaunari, Zerbitzuaren Nagusi Jaunei, Ofizialei eta Zaindariei, Zuzendaritzaren izpirituarekin bat eginik, beraien betebeharra presoei zor zaien begirunearekin betetzen dakitenak.

Hau da, Gotzai Jauna, ordu honetan eta nere lagun guztien izenean esateko neukan eginkizuna: bagaudenak, gure artean ez daudenak eta hildakoak, zeinen arimei, gaur, hemen, gure artean, borondate oneko gizonen bihotzetan maitasuna den esker oneko festa honetan Jainkoak parte hartzen utziko baitzien. Antonio G. de Linares.

(Vicente Cárcel Ortí, Caídos, víctimas y mártires, Espasa, Madrid, 2008, 60. orr.)

Jarraituko du…

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